El Clásico rosarino se llevó a cabo nuevamente en el Estadio Gigante de Arroyito, donde Rosario Central recibió a su eterno rival, Newell's Old Boys. Arrancó el partido con un ambiente electrizante; los hinchas creaban un rugido ensordecedor desde la tribuna, y el cielo plomizo parecía captar la intensidad de la rivalidad.

Desde el primer silbato, los Canallas mostraron su intención de dominar el juego. J. Broun, en la portería, hizo una intervención crucial al minuto 15, evitando lo que parecía un gol cantado de Newell's. Poco después, a los 30 minutos, M. Cabrera abrió el marcador con un potente remate que dejó sin opciones al arquero rival. Con este 1-0, los canallas se sintieron más animados cinco minutos después, cuando S. Beltrán anotó el segundo.

Aun con la ventaja, Rosario Central mantuvo la presión. Franco Castorani y G. Ávila se destacaron no solo en defensa, sino también en la construcción de juego desde atrás, distribuyendo el balón con precisión y paciencia. La segunda mitad fue más intensa, con Newell's intentando remontar, pero J. Ledesma mantuvo el arco en cero con sus intervenciones clave.

El partido concluyó 2-0 a favor de Rosario Central, consolidando su posición en la tabla mientras la afición celebraba y entonaba cánticos de victoria. Esta actuación reafirma el compromiso del equipo y crea esperanzas para los próximos desafíos en la Liga.