Con un ambiente eléctrico en el estadio Gigante de Arroyito, G. Fernández se destacó en la reciente victoria de Rosario Central sobre Newell's Old Boys. El volante no solo controló el centro del campo, sino que también contribuyó de manera decisiva en el ataque. Su primer gol llegó a los 35 minutos, donde mostró una habilidad impresionante para driblar a dos defensores y disparar desde fuera del área. La afición estalló en celebración, un momento que quedará grabado en la memoria de todos.
Fernández volcó el partido en favor de los Canallas al asistir a E. Copetti para el segundo gol. La química entre ambos fue evidente, y esa conexión fue reconocida por toda la hinchada. La presión y el juego físico del derby no les afectó; se movieron con gran fluidez y confianza. A medida que avanzaba el partido, G. Fernández se convertía en el corazón del equipo, enlazando las jugadas y manteniendo la posesión.
Al final del partido, fue elegido el mejor jugador del encuentro. Cuando se le preguntó sobre su desempeño, Fernández dijo: "Sabíamos que este era un partido especial y cada uno de nosotros salió a darlo todo en el campo". Este tipo de actuaciones generan esperanzas para el futuro, ya que Rosario Central se posiciona de manera sólida en la liga.
Rosario Central Hub